Hay pequeños hábitos en nuestra forma de organizar la casa que pueden contribuir positivamente en la mejora de nuestra economía doméstica. Una de ellas es planificar menús y hacer listas de la compra cerradas, también saber prever los gastos extras del año y llevar una contabilidad saneada del hogar. Sin embargo, en nuestro día a día hay otras pequeñas cosas que podemos hacer y que jugarán a nuestro favor. La correcta gestión del proceso de la colada y la plancha es un ejemplo de ello. Te contamos cómo gestionar la colada para mejorar la economía doméstica.

Gestionar correctamente la colada hará que tu ropa de vestir y la de la casa duren más tiempo en buen estado, sin tener que invertir en nuevas prendas cada poco tiempo. Sigue estos consejos para ello:
1.- Lee las etiquetas.-
Lee e interpreta bien las etiquetas de tus prendas antes de proceder a lavarlas. En este sentido, es imprescindible conservar las etiquetas si las quitáis de las prendas. Para ello es muy útil guardarlas en un cuaderno junto con una descripción de la prenda.
2.- Dosifica bien el detergente.-
Si dosificas adecuadamente los detergentes ahorrarás más de lo que crees. En muchos casos se tiende a utilizar más detergente del que en realidad se necesita para limpiar la prenda. Incluso, en casos de poca suciedad, podemos utilizar menos cantidad de la recomendada por el fabricante. Del mismo modo, no es necesario tener distintas variedades de detergentes, con tener un detergente de calidad, a ser posible ecológico, y un jabón neutro, tipo jabón de Marsella o de Lagarto, para pretratar manchas a mano, podrás tener tus prendas perfectamente limpias.
3.- Lava a 30º siempre que puedas.-
Conseguirás un ahorro considerable en electricidad si habitualmente lavas en frío o a 30 grados, siempre y cuando el tejido y el grado de suciedad lo permitan.
4.- Haz cargas completas de lavado.-
Al hacer cargas completas de lavado, ahorrarás en detergente, agua y electricidad en cada uno de ellos. Para hacer una carga completa, lo ideal es dejar un espacio de un palmo entre la ropa y la parte superior del tambor para que el lavado pueda optimizarse al máximo. En cambio si la llenamos del todo, el lavado no se hará correctamente, ni el detergente se disolverá de manera adecuada, ni habrá suficiente espacio en el tambor para que la ropa pueda frotarse para eliminar la suciedad.
5.- Mantén limpias lavadora y plancha.-
Por último, si mantienes limpios y en buen estado la lavadora y la plancha, éstos durarán más tiempo, ahorrando dinero, incluso, en reparar averías.
Para mantener limpia la lavadora, conviene hacer un lavado sin colada y a alta temperatura cada tres o seis meses con detergente y cloro. Aquí hay que poner especial atención en la limpieza del sello de la puerta, el filtro y el cajetín donde se acumulan restos de detergente y de suavizante.
Para cuidar la plancha, es necesario vaciar el agua del calderín cada vez que se acabe de planchar, así como pasar un paño seco por la superficie. Si normalmente usas agua del grifo para llenar el calderín de la plancha, conviene que cada cierto tiempo, pongas en él agua con vinagre a partes iguales y que calientes después la plancha para poder purgar hasta que la suciedad salga. A continuación, repite la operación sólo con agua para eliminar los restos de vinagre.
Por último, para quitar las posibles manchas de restos de tela quemada que pueden ensuciar nuestras prendas limpias al plancharlas, cuando la plancha esté templada, frota con un paño impregnado en vinagre hasta que las manchas desaparezcan. Si es necesario eliminar manchas fuertes se puede frotar con cera y planchar sobre papel de estraza o papel de cocina, de esta forma lograrás eliminarlas y tener la plancha totalmente limpia y lista para nuevos usos.