Las carnes y los pescados marinados son una verdadera delicia. Al marinar y macerar se consigue ablandar y perfumar los alimentos dejándolos durante un tiempo en alguna salsa o adobo. Estos adobos se elaboran a partir de vinos, soja, vinagres, limón, aceites, verduras, especias, aromáticas y otros aderezos. Los alimentos marinados se conservan perfectamente varios días bien tapados en el frigorífico. La única precaución que debéis tener es si la pieza que estáis marinando es pequeña o grande. Si es grande tendrá que estar más tiempo marinándose y habrá que darle la vuelta varias veces durante el proceso de maceración. También hay que distinguir entre marinadas crudas o cocidas. Las crudas se utilizan para perfumar, por eso el proceso es mucho más corto, unas horas e incluso menos. Para las marinadas cocidas, normalmente se rehogan las verduras en aceite y se añaden los vinos o licores, se deja cocer unos minutos y se añade las especias y la sal. Además, es importante dejar enfriar antes de utilizarla. Este tipo de marinada se emplea para piezas grandes de carne y de caza.

Hoy os proponemos marinar unas alitas de pollo, un plato que gustará a niños y a mayores y que podéis completar con una rica ensalada. Este plato puede ser una receta estupenda para enriquecer una mesa buffet o una cena de picoteo.

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