Las hierbas aromáticas son perfectas para enriquecer cualquier plato que elaboréis en vuestra cocina, pero también para perfumar de forma natural algunos espacios de la casa. Si este verano tenéis la oportunidad de recolectar algunas aromáticas, es el momento idóneo para secarlas y tener suficientes reservas para el invierno. Las hierbas aromáticas pueden ser un condimento básico de vuestra despensa y también una forma sencilla de aportar un agradable perfume a armarios, alacenas y cajones de vuestro hogar.

Para secar cualquier tipo de aromática o flor, tan sólo necesitáis una tabla fina de madera, tijeras, cordel y chinchetas. Si cogéis las aromáticas de vuestro jardín o en el campo, el mejor momento del día para cortarlas es por la mañana, antes de que hayan recibido demasiado sol.

Para proceder a secar las aromáticas, haced un ramo con las hierbas que hayáis escogido, atándolo con un cordel para que quede bien sujeto. Después, colocad una chincheta en la tabla y colgad en ella boca abajo el ramo para que pueda secarse, y así sucesivamente con el resto de aromáticas o flores que queráis secar este verano. A continuación, poned la tabla con los ramos en un lugar oscuro de la casa hasta que pierdan el agua en su totalidad. Una vez que veáis que están secas, descolgadlas de la tabla. Aquellas que vayáis a utilizar para cocinar durante el otoño-invierno, guardadlas en un tarro de cristal para que se conserven bien, las que vayáis a usar para perfumar cajones o armarios, ponedlas dentro de unos saquitos de gasa bien atados con un cordón de algodón. Si disfrutáis con los armarios bien perfumados, también podéis secar piel de naranja con clavos de olor para perfumar las alacenas y muebles donde guardéis la vajilla y la cristalería, descubriréis el agradable perfume que desprende cada vez que abráis estos armarios.

aromaticas